martes, 21 de enero de 2014
Silencio V
sábado, 2 de noviembre de 2013
Silencio IV
martes, 18 de diciembre de 2012
Silencio III
Triste en la mansedumbre de la nada
Triste en gris
Triste de palabras y voz
Triste en la necedad
Triste como utopía
Triste de resignaciones
Triste como árbol añoso en primavera
Triste de optimismos nimios
Triste sin excusa ni justificación oportuna
jueves, 15 de marzo de 2012
Silencio II «De las historias»

Las historias son la misma tinta, los mismos siempre. Los algunos que se aferran irrenunciablemente. Aquellos que preguntan con el fracaso anticipado de la duda y, la hiel asomada en el bolsillo, por si hace falta.
La poquedad del ánimo, menos inocente, menos febril, evoca la moralidad de las ideas. Hablar de uno mismo resulta una imposibilidad de ternura…Me gusta la ternura, aunque sea una palabra desacreditada, tan democráticamente inútil.
Cada mañana es un nuevo horror de certezas. Ahí, en la nulidad, hay un siempre para sus ojos, una renuncia a la culpa, un disidente y una historia que no absuelve.
jueves, 25 de noviembre de 2010
Silencio I

Aguantar el tiempo y las geografías.
Aguantar de pie.
Aguantar la ausencia, la suya, tan ajena.
Aguantar el miedo, la pena.
Aguantar las certezas y las razones consensuadas.
Aguantar lo que queda, aunque sea nada.
Aguantar las sombras, las presencias aplazadas.
Aguantar la mirada que devela, la palabra renunciada.
Aguantar con las manos firmes.
Aguantar, aguantar… la espera.
miércoles, 4 de agosto de 2010
Algo que llorar
Llorar como se debe, con los ojos dolientes, con las ganas de un paralítico.
Llorar por lo que soy, por lo que he sido y lo que no seré.
Llorar por mí y por los otros, los de al lado.
Llorar sin la consideración de un nuevo día, sin el mito de la resignación.
Llorar para ver,
para sentir,
para oír,
para entender.
Llorar como el último recurso de lo hecho.
Llorar los finales sin inicio ni continuación.
Llorar en silencio y a grito abierto.
Llorar como acción y no verbo conjugado.
Llorar y saber que eso significa algo.
Sólo eso...llorar.
lunes, 26 de abril de 2010
Sin fe
miércoles, 17 de marzo de 2010
Nadie apuesta al vacío
fabricamos el amor como rito
como pretensión de trascendencia
deconstruimos nuestra historia
pactada en la serenidad de una alfombra
recogemos el testimonio,
abrimos la posibilidad que no llega,
la coexistencia de cuerpos sin tiempo ni espacio
algo nos recuerda que nadie apuesta al vacío.
sábado, 14 de noviembre de 2009
Espera

la melancolía que habita en sus ojos ,
por su puesto
A punto de abandonar esta espera, de ojos abiertos, de tiempo, de noches, de imágenes en colapso. De día y de ayeres. Lo exacto del ritmo es su cuerpo: desvelo de ermitaños. Lejos está el motivo y la urgencia, instalados en la causa de la melancolía propia, tan suya y ajena.
Estamos fuera, como si el futuro dependiera de la sutileza de la palabra, del paso caminado y en espera. Regresamos a esta muerte, a la ternura de su voz; nos ofrecemos a la revolución donde nos encontramos.
Pensamos en tormentas, naufragios, oportunidades acicaladas de buenas intenciones, y café caliente. Es el silencio de sus labios lo que resume el mundo en un gesto, la eterna batalla que reconfigura el miedo.
Nos sabemos huérfanos frente a la náusea y el hartazgo, alejados de la estética del desprecio. Próximo a dejar esta espera, con las ganas del que dice y se cuestiona el cómo.
La complejidad es más certera y la posibilidad sigue estando en sus ojos.
viernes, 20 de marzo de 2009
Conspiramos
Se anuncia ahora, se anuncia siempre. La presencia de los días que se llegan, la mano de dios que no existe. El respiro de la muerte a un lado, entre las sábanas que cuentan viejas historias.
La sombra que es raíz debilitada por mis manos, que no saben cómo tocar, que no aprendieron a dibujar.
La espera es fecunda, roces de manos, sueños que se escapan.
La retórica es práctica de vida. Bastón que acomoda al cansancio.
Conspiramos a ratos esta herida que se duele.
Conspiramos la melancolía, la ausencia, el hartazgo, el cuerpo que envuelve, el ardor que deja, las ganas que no olvidan.
Conspiramos para no irnos, para regresar cada tanto.
Conspiramos en el resquicio de tu cuerpo, en las palabras que de vez en cuando pronunciamos, en tu soledad que al final aguarda.
Conspiramos es afirmación pasajera de extraños, que confinan su paso incierto, desvelado.
Respiramos juntos…conspiramos.
miércoles, 31 de diciembre de 2008
Entender
*Para la voz que es presencia inconclusa.Entender lo que es ahora o lo que podría ser, no cabe en la incertidumbre de la no vida, que tampoco es muerte, aunque lo quisiera. Es aquel absurdo despierto que exige todo como costumbre. A veces, la certeza se asoma en el horizonte incauto de la duda, anhelante siempre en la especulación de la normalidad que nos han inculcado, y mal hemos aprendido. Paliativo de bestialidad permitida, bien vista.
Entender ahora…que la muerte es sólo una opción como cualquier otra, que la resaca antecede al cansancio, que el deseo no es lo noble de las buenas voluntades,sino la acción, que el ayer no existió como tampoco nada existe hoy; que la vejez como aprendizaje es una aspiración inconclusa.
Entender sin conseguirlo a pesar del arrebato. Compartir sin esperarlo.
domingo, 23 de noviembre de 2008
A la voz que puede ser...

Quiero crearte en el amnésico espacio de la duda
Crearte desde las manos que siento mías,
hasta la necedad que aguarda.
Crearte en las noches, en los pasos,
en la ausencia, en este día…en todos si es posible.
Todavía hay algo…la respiración que desvela el descanso,
La palabra que se sabe, la voz que la anuncia.
Siguen los otros…los nuestros tras la ira melancólica del insomnio.
Y me amo en el sonido de tus ojos,
A través de la melodía del no estamos, pero me gustaría.
Crear, crearte-creerte…en eso estamos.
jueves, 23 de octubre de 2008
Requiem

Me gustaría re-encontrar mi vida, reconocerme en el espacio que era. En verdad me ayudaría. Sería eso que consideran buen amigo, mejor amante, persona deseada. Quizá encontraría la felicidad más pronto que al vacío. O tal vez sería esa mente lúcida que exigen los tiempos vertiginosos.
Algunas veces soñé con el éxito (palabra tan barata), con el amor eterno que se pierde a la vuelta de la esquina. Siempre era esto, el nunca, el a veces, el quisiera.
Ahora soy esto, lo que he creado entre mis manos, lo menos que imaginaba. Aquello tan simple que se diluye con el tiempo.
miércoles, 8 de octubre de 2008
A la voz que es...

No eres tú lo que eterniza este momento
Al menos no ahora…
No es eso…lo que espera
Ni es la imagen disimulada de la palabra
Era sí… pero ahora suena un poco a ti.
Habría que encontrar alguna ausencia
en medio de este cielo de lagartos melancólicos.
lunes, 16 de junio de 2008
Silencio

El movimiento es el silencio de sus brazos,
la palabra secuestrada en el beso anónimo.
La ausencia del ahora,
la caricia del nunca.
Extraño verme en los ojos de la sombra,
refrendar en su cuerpo sin época los amores tomados del día.
El misterio de la vida está ahí,
no sé cómo decirlo, porque las palabras se me pierden,
pero sé que ese es su espacio.
Debo reinventar mi soledad
con ese deber que se tiene por no perder algo-lo que sea-.
Es su voz de noche el remanso del momento,
la letra inscrita en los límites de la piel.
Y es ahora, en este tiempo…
cuando la sombra se me cae a pedazos
cuando la melancolía no encuentra un solo recoveco posible…
Es eso nada menos… la pérdida anunciada.
viernes, 30 de mayo de 2008
Cuál de estas muertes elijo...
Cuál de estas muertes elijo.
Espero que esto que ahora empieza resista. Así ha sido desde siempre
Tengo ganas de llorar –sin conseguirlo- De entender que la mierda es esto a lo que nos acostumbramos. El ansia, la resaca, la tristeza, la locura, el nuevo día.
Cuál de todas estas es la mía…
jueves, 14 de febrero de 2008
De encuentros

Ayer conocí a Soledad…
Ayer, la encontré sentada en un banco construido de sueños. La vi con los ojos de siempre, con la imagen dibujada en las pupilas incrédulas que se sorprenden con los viejos encuentros de los amigos que alguna vez se conocieron.
Descubrí en su rostro ausente, el tiempo fragmentado de tierra y sal…Por un momento, me reconocí en ella, sentí su pertenencia a lo que era antes y después de lo que soy. Traté de acercarme con los pasos indecisos del que quiere, pero que en el momento justo se arrepiente al ver su testimonio desnudo en las manos de otro.
Así que me quedé sobre la sombra de mis pies, esperando, la palabra, el gesto o el movimiento que me invitara a acercarme, nunca llegó.
Ayer, es demasiado decir, cuando el tiempo no existe entre los encuentros y menos sobre el reconocimiento. Sin embargo, conocí a Soledad, ayer o siempre…al final es lo mismo.
jueves, 3 de enero de 2008
viernes, 7 de diciembre de 2007
A veces...

A veces, sólo a veces
se construye el infinito
plagado de memoria,
voces instintivas del deseo,
caricias desveladas por el sueño,
ángulo acuñado por el tiempo.
Y uno resulta ser esa imagen
que las fauces voraces del olvido vomitan
reflejo pernicioso del pasado.
En el rincón eterno
las estatuas relamidas se reconstruyen
el olvido les ahuyenta el miedo,
calma las ansias descritas en sus manos.
La palabra moldea el cuerpo
a cada momento, aquí y allá
penetrando la oscuridad de tus miembros.
Se ausenta el pensamiento
de ésta...mi angustiada prisa.
domingo, 25 de noviembre de 2007
todas las joyerías de este crepúsculo
resignado en pantuflas comienzan a
relampaguear creando un nuevo día
Ardengo Soffici
Hablemos ahora del constante
deterioro del futuro
insomnio nonato de los sueños.
Hablemos el lenguaje subterráneo de tu cuerpo
lengua petrificada,
esfinge cincelada por el tiempo.
Hablemos del momento,
de lo eterno.
Hablemos con éste, nuestro silencio.






