viernes, 20 de marzo de 2009

Conspiramos

Para la voz que no es mito,
sino reflejo...
Te siento igual que a la sombra que a diario te acompaña.
Se anuncia ahora, se anuncia siempre. La presencia de los días que se llegan, la mano de dios que no existe. El respiro de la muerte a un lado, entre las sábanas que cuentan viejas historias.
La sombra que es raíz debilitada por mis manos, que no saben cómo tocar, que no aprendieron a dibujar.
La espera es fecunda, roces de manos, sueños que se escapan.
La retórica es práctica de vida. Bastón que acomoda al cansancio.
Conspiramos a ratos esta herida que se duele.
Conspiramos la melancolía, la ausencia, el hartazgo, el cuerpo que envuelve, el ardor que deja, las ganas que no olvidan.
Conspiramos para no irnos, para regresar cada tanto.
Conspiramos en el resquicio de tu cuerpo, en las palabras que de vez en cuando pronunciamos, en tu soledad que al final aguarda.
Conspiramos es afirmación pasajera de extraños, que confinan su paso incierto, desvelado.
Respiramos juntos…conspiramos.

miércoles, 31 de diciembre de 2008

Entender

*Para la voz que es presencia inconclusa.

Entender lo que es ahora o lo que podría ser, no cabe en la incertidumbre de la no vida, que tampoco es muerte, aunque lo quisiera. Es aquel absurdo despierto que exige todo como costumbre. A veces, la certeza se asoma en el horizonte incauto de la duda, anhelante siempre en la especulación de la normalidad que nos han inculcado, y mal hemos aprendido. Paliativo de bestialidad permitida, bien vista.
Entender ahora…que la muerte es sólo una opción como cualquier otra, que la resaca antecede al cansancio, que el deseo no es lo noble de las buenas voluntades,sino la acción, que el ayer no existió como tampoco nada existe hoy; que la vejez como aprendizaje es una aspiración inconclusa.
Entender sin conseguirlo a pesar del arrebato. Compartir sin esperarlo.

domingo, 23 de noviembre de 2008

A la voz que puede ser...


Quiero crearte en el amnésico espacio de la duda
Crearte desde las manos que siento mías,
hasta la necedad que aguarda.
Crearte en las noches, en los pasos,
en la ausencia, en este día…en todos si es posible.
Todavía hay algo…la respiración que desvela el descanso,
La palabra que se sabe, la voz que la anuncia.
Siguen los otros…los nuestros tras la ira melancólica del insomnio.
Y me amo en el sonido de tus ojos,
A través de la melodía del no estamos, pero me gustaría.
Crear, crearte-creerte…en eso estamos.

jueves, 23 de octubre de 2008

Requiem


Me gustaría re-encontrar mi vida, reconocerme en el espacio que era. En verdad me ayudaría. Sería eso que consideran buen amigo, mejor amante, persona deseada. Quizá encontraría la felicidad más pronto que al vacío. O tal vez sería esa mente lúcida que exigen los tiempos vertiginosos.
Algunas veces soñé con el éxito (palabra tan barata), con el amor eterno que se pierde a la vuelta de la esquina. Siempre era esto, el nunca, el a veces, el quisiera.
Ahora soy esto, lo que he creado entre mis manos, lo menos que imaginaba. Aquello tan simple que se diluye con el tiempo.

miércoles, 8 de octubre de 2008

A la voz que es...


No eres tú lo que eterniza este momento
Al menos no ahora…
No es eso…lo que espera
Ni es la imagen disimulada de la palabra
Era sí… pero ahora suena un poco a ti.
Habría que encontrar alguna ausencia
en medio de este cielo de lagartos melancólicos.

lunes, 23 de junio de 2008

La cuerda cortada

La cuerda cortada puede volver a anudarse,
vuelve a aguantar, pero
está cortada.

Quizá volvamos a tropezar, pero allí
donde me abandonaste no
volverás a encontrarme.
Bertolt Brecht

lunes, 16 de junio de 2008

Silencio


El movimiento es el silencio de sus brazos,
la palabra secuestrada en el beso anónimo.
La ausencia del ahora,
la caricia del nunca.
Extraño verme en los ojos de la sombra,
refrendar en su cuerpo sin época los amores tomados del día.
El misterio de la vida está ahí,
no sé cómo decirlo, porque las palabras se me pierden,
pero sé que ese es su espacio.
Debo reinventar mi soledad
con ese deber que se tiene por no perder algo-lo que sea-.
Es su voz de noche el remanso del momento,
la letra inscrita en los límites de la piel.
Y es ahora, en este tiempo…
cuando la sombra se me cae a pedazos
cuando la melancolía no encuentra un solo recoveco posible…
Es eso nada menos… la pérdida anunciada.