miércoles, 17 de marzo de 2010

Nadie apuesta al vacío

Imagen: Luna Flamenca
Fabricamos necesidades, olvidos, silencios
fabricamos el amor como rito
como pretensión de trascendencia
deconstruimos nuestra historia
pactada en la serenidad de una alfombra
recogemos el testimonio,
abrimos la posibilidad que no llega,
la coexistencia de cuerpos sin tiempo ni espacio
algo nos recuerda que nadie apuesta al vacío.

miércoles, 23 de diciembre de 2009

La sirena (fragmento)

"...Siempre alguien que espera a algún otro, que nunca vuelve. Siempre alguien que quiere a algún otro que no lo quiere. Y al fin uno busca destruir a ese otro, no importa quien sea, para que no nos lastime más."
Ray Bradbury

sábado, 14 de noviembre de 2009

Espera


Para la Voz y
la melancolía que habita en sus ojos ,
por su puesto

A punto de abandonar esta espera, de ojos abiertos, de tiempo, de noches, de imágenes en colapso. De día y de ayeres. Lo exacto del ritmo es su cuerpo: desvelo de ermitaños. Lejos está el motivo y la urgencia, instalados en la causa de la melancolía propia, tan suya y ajena.
Estamos fuera, como si el futuro dependiera de la sutileza de la palabra, del paso caminado y en espera. Regresamos a esta muerte, a la ternura de su voz; nos ofrecemos a la revolución donde nos encontramos.
Pensamos en tormentas, naufragios, oportunidades acicaladas de buenas intenciones, y café caliente. Es el silencio de sus labios lo que resume el mundo en un gesto, la eterna batalla que reconfigura el miedo.
Nos sabemos huérfanos frente a la náusea y el hartazgo, alejados de la estética del desprecio. Próximo a dejar esta espera, con las ganas del que dice y se cuestiona el cómo.
La complejidad es más certera y la posibilidad sigue estando en sus ojos.

sábado, 18 de julio de 2009

Drama en cuatro actos

Foto: Seretuaccidente
Muchas veces es preferible
la neurosis a la estupidez
Rubén Dario

I
A lo lejos escuchaba el incontenible y enfadoso ruido de una ambulancia. Poco a poco se fue acercando.
La multitud de personas congregadas en una esquina poco o quizá muy transitada impedía ver el suceso ya esperado.
El cuerpo sin vida de un desafortunado yacía boca arriba o abajo (no lo sé). Por un lado se arremolinaban las señoras matinales que todos los domingos se presentaban en misa sin fallar. Una de ellas un tanto conmovida expresaba el dolor o repugnancia que le provocaba aquél espectáculo.
- ¡Pobre! ¿Qué se podía esperar con esa vida que llevaba?. Otro eco más allá cobraba fuerza…era la banda, los cuates que veían reflejada en el pobre cartucho de cemento y marihuana ahí tirado, la pérdida de un amigo de parranda.
- ¡Pinche güey! ¿cómo se nos pudo ir? Musitaban.

II

No te acerques, ahí va ese mariguano, advertía una señora a su vecina.
No es posible que tan temprano se vaya a mariguanear. ¡Pobres padres! Soportar un hijo así, consignaba la santa señora.
La preparatoria es un lugar prudente para ir a ventilar las penas. Eso lo sabía, por eso él ocupaba ese sitio para despejar sus dudas y conciliar su vida.
Con un ¡hijos de su pinche madre! Se presentaba causando revuelo entre los pobres, conservadores e intolerantes habitantes que asustados trataban de evitarlo.
El mariguano tenía unas manos muy largas y conocedoras, ya que tocaban cada cosa que dios padre guarde.
Un par de nalgas bien paradas, unos senos impactantes eran el objeto manoseable que escogía de las féminas reprimidas.
- ¡Desgraciados! ¡malditos…! Se escuchaba; pero después de un agasajable rato, a la gente se le olvidaba tan delicioso manoseo que aquel ejecutaba en nombre de todos los caballeros.

III

Los sollozos no se dejaron esperar. Algunas lágrimas rodaban y el pernicioso olor que ahí se impregnaba provocó que un batallón de moscas se dispersaran sobre todos los mirones que se congregaban.
Los paramédicos hicieron lo propio: recogieron el cuerpo, lo subieron a la ambulancia y se retiraron del lugar. Algunas señoras de esas devotas corrieron a colocar unas veladoras en el lugar donde se encontraba el cuerpo.
“Padre nuestro que estás…” se escuchaba…los católicos más fieles contemplaban aquella plegaria en honor del acaecido.
De pronto el tumulto se fue dispersando, hasta que sólo quedó el caminar parsimonioso de un perro que deambulaba alrededor de aquella llama, buscando el rastro pestilente de sus camaradas que anteriormente habían dejado el suyo.

IV

- ¡Cabrones! No se lo acaben todo, conviden o qué no somos amigos, cuestionaba el mariguano.
Los compas en medio de una gran algarabía bebían a cántaros, sus rostros se distorsionaban tras las figuras perfectísimas del cigarro de mariguana. Después de un rato de meditación profunda cada cual agarró el rumbo que su instinto le indicó.
Así lo hizo nuestro drogo-amigo y ya nunca se volvió a escuchar de su boca el afectuoso saludo que angustiaba a todos los ¡hijos de su pinche madre!
Mariguano por convicción y censurado por tradición. Su nombre no lo recuerdo o tal vez nunca lo supe, lo poco que se sabe es que era miembro destacado del “escuadrón de la muerte”.

viernes, 20 de marzo de 2009

Conspiramos

Para la voz que no es mito,
sino reflejo...
Te siento igual que a la sombra que a diario te acompaña.
Se anuncia ahora, se anuncia siempre. La presencia de los días que se llegan, la mano de dios que no existe. El respiro de la muerte a un lado, entre las sábanas que cuentan viejas historias.
La sombra que es raíz debilitada por mis manos, que no saben cómo tocar, que no aprendieron a dibujar.
La espera es fecunda, roces de manos, sueños que se escapan.
La retórica es práctica de vida. Bastón que acomoda al cansancio.
Conspiramos a ratos esta herida que se duele.
Conspiramos la melancolía, la ausencia, el hartazgo, el cuerpo que envuelve, el ardor que deja, las ganas que no olvidan.
Conspiramos para no irnos, para regresar cada tanto.
Conspiramos en el resquicio de tu cuerpo, en las palabras que de vez en cuando pronunciamos, en tu soledad que al final aguarda.
Conspiramos es afirmación pasajera de extraños, que confinan su paso incierto, desvelado.
Respiramos juntos…conspiramos.

miércoles, 31 de diciembre de 2008

Entender

*Para la voz que es presencia inconclusa.

Entender lo que es ahora o lo que podría ser, no cabe en la incertidumbre de la no vida, que tampoco es muerte, aunque lo quisiera. Es aquel absurdo despierto que exige todo como costumbre. A veces, la certeza se asoma en el horizonte incauto de la duda, anhelante siempre en la especulación de la normalidad que nos han inculcado, y mal hemos aprendido. Paliativo de bestialidad permitida, bien vista.
Entender ahora…que la muerte es sólo una opción como cualquier otra, que la resaca antecede al cansancio, que el deseo no es lo noble de las buenas voluntades,sino la acción, que el ayer no existió como tampoco nada existe hoy; que la vejez como aprendizaje es una aspiración inconclusa.
Entender sin conseguirlo a pesar del arrebato. Compartir sin esperarlo.

domingo, 23 de noviembre de 2008

A la voz que puede ser...


Quiero crearte en el amnésico espacio de la duda
Crearte desde las manos que siento mías,
hasta la necedad que aguarda.
Crearte en las noches, en los pasos,
en la ausencia, en este día…en todos si es posible.
Todavía hay algo…la respiración que desvela el descanso,
La palabra que se sabe, la voz que la anuncia.
Siguen los otros…los nuestros tras la ira melancólica del insomnio.
Y me amo en el sonido de tus ojos,
A través de la melodía del no estamos, pero me gustaría.
Crear, crearte-creerte…en eso estamos.